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Si el pajarito se plantea abandonar el nido…

Prácticamente cualquier habitante de este planeta con un mínimo de conocimientos en el ámbito Social Media podría asociar con una claridad meridiana el botón de ‘Me Gusta’ a Facebook, las imágenes con un formato cuadrado a Instagram o los 140 caracteres a la red social Twitter, por citar algunos ejemplos.

Atendiendo a los principios básicos del marketing estratégico, cada uno de estas características parten de la concepción y desarrollo de un elemento sobre el que gravita una gran parte de la identidad corporativa de cada red social, estableciéndose como un elemento de diferenciación en un sector cada vez más saturado y competitivo.

No nos engañemos, la configuración de una red social en torno a su elemento diferenciador no debe considerarse como un aspecto limitante que se convierta en un obstáculo para su desarrollo y crecimiento, como se ha podido observar recientemente con la incorporación de un mayor ajuste de las emociones de los usuarios establecida por Facebook en relación al botón ‘Me Gusta’ o la posibilidad, por fin, de subir imágenes en Instagram en su formato rectangular original, respondiendo así a las demandas de los usuarios y haciendo así más fácil el trabajo de diseño de todas aquellas personas que nos dedicamos al desarrollo de campañas de marketing digital.

Estas medidas, se basan en un acercamiento de su ‘core corporativo’ a las necesidades y sugerencias de su público objetivo, pero… ¿Cuáles pueden ser las consecuencias de que una red social se plantee renunciar a aquel elemento que justifica su existencia y razón de ser?

…podría dejar de escucharse su canto

Toda esta reflexión anterior viene determinada por las recientes declaraciones de Jack Dorsey, CEO de Twitter, confirmando que la red social que simboliza el éxito del microblogging a nivel mundial se está planteando seriamente la posibilidad de eliminar el límite de 140 caracteres en sus tweets, completando así el proceso de renovación que comenzó con la flexibilización del tamaño de sus Mensajes Directos.

De hecho, el pasado 6 de enero, Dorsey aprovechó su perfil oficial para publicar una captura de un tweet de varios párrafos, como una firme declaración de intenciones de hacia dónde pretende dirigir su mirada la ‘red social del pajarito azul’.

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En este sentido, el personal directivo de Twitter debería replantearse hasta qué punto esta decisión puede afectar a su futuro a medio y largo plazo. Los 140 caracteres no son una restricción arbitraria sino el eje central sobre el que se ha asentado toda su imagen como sinónimo de microblogging y, lo que es más importante, el principal motivo que justifica su capacidad de viralidad, a partir de la expresión clara y concisa de ideas sin ‘medias tintas’ ni artificios.

Sí que es cierto que este aspecto limita en cierto modo la redacción de tweets en numerosas ocasiones, y muy especialmente dentro del diseño de una campaña corporativa si pretendemos incorporar un link y una imagen, pero esta medida se solucionaría considerando aquellas alternativas que permitan que estos dos elementos no supongan un ‘coste’ de 48 caracteres, como ya ocurre parcialmente con la posibilidad de diseñar Twitter Cards.

No estaría de más, incluso, incrementar el número de caracteres en cierta medida, o incluso desarrollar perfiles específicos para aquellas empresas que utilizan esta red social como una parte de su estrategia de comunicación. Pero, si se elimina totalmente el número de caracteres en la redacción de tweets… ¿Qué ofrecería entonces Twitter diferente a otras redes sociales como, por ejemplo, Facebook…?

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